, , , ,

Aprendiendo a caminar


Dios nos ha hecho a todos iguales, con fortalezas y debilidades que más que hacernos únicos nos conceden matices de caracter y personalidad que nos hacen parecernos a otros. Un ejemplo muy común de esto, son los parecidos entre familiares o amigos, pero también es cierto que poseemos rasgos físicos o de caracter que nos hacen parecernos a otra persona.

David y Saúl se parecían en que ambos fueron ungidos como rey por Samuel por mandato de Dios, también ambos pecaron y desobedecieron a Dios, pero lo que los diferenció fué la actitud que tomó cada uno cuando fueron enfrentados por su pecado; Saúl se excusó, pidió otra oportunidad pero seguía haciendo cada vez más cosas que disgustaban a Dios.

Por su parte David, cuando sué enfrentado, reconoció sus faltas, pidió perdón a Dios, demostró su arrepentimiento sincero y se humilló ante Dios con un corazón contrito pidiendo ser lavado de sus pecados y renovado con el firme propósito de no volver a pecar.

Aveces cuando hacemos cosas y creemos que nadie nos vé, olvidamos que Dios está allí, que lo vé y lo sabe todo, y que al ser hijos suyos somos también la niña de los ojos. Y es por esa razón que Dios conociendo a su creación coloca personas o situaciones que nos cuidarán de nosotros mismos y que algunas veces nos confrontarán con nuestros pecados como hicieron los profetas con Saúl y David. De nosotros depende que Dios siga bendiciendonos o retire su afecto y favor de nosotros.

Hoy Dios quiere recordarte cuánto te ama, quiere recordarte que sabe de todas las cosas que has hecho, las buenas que lo hacen enorgullecerse como un padre de su creación y también conoce las malas; esa mentira "piadosa" o "blanca" (y debemos recordar que para Dios mentira es mentira y es pecado! y no hay pecado grande o pequeño pues un mentiroso y un ladrón están en la misma escala de un asesino), esa situación que pudiste evitar, ese hábito oculto que nació de aquella vez que dijiste "esta bien, sólo una probadita" poniendo en peligro tu unción, tu ministerio y tu relación con Dios.

Hoy vuelca tu corazón a Dios, pídele perdón, ofrecele tu corazón junto con la promesa de no volver a hacerlo. Pídele fuerzas para levantarte y seguir, porque para él somos unos bebes, estamos dando nuestros primeros pasos y por esa razón esta como el padre frente a su hijo cuando da los primeros pasos, no nos está llevando en brazos, ni nos está tomando de la mano, nos deja solos para que caminemos hacia él! con el mismo orgullo de un padre primerizo ante los primeros pasos de su hijo.

Dios sabe que caeremos, lo sabe como que mañana saldrá el sol y como sabe cuál será tu futuro, pero Él está allí con sus brazos abiertos para recibirnos, porque no siempre la primera es la vencida, no nacimos con la habilidad de caminar insertada en nuestro cerebro, ni nuestras piernas tienen la fuerza para sostenernos, pero en cada intento se va adquiriendo la fuerza.

Quizá algunos tengan el privilegio de que en cuanto se levantan salen corriendo, gloria a Dios por esos. También hay quienes cuando el papá los levanta para caminar se tiran al suelo y se echan a llorar ("Dios no me quiere, me abandonó" y caen sin saber que esa era la oportunidad que Dios nos estaba dando para decirnos, "me siento orgulloso de tí, lo hiciste, ya eres grande, ahora vamos por la bicicleta!"), pero habemos otros, a los que nos toca más duro, pero caemos y nos levantamos y lo volvemos a intentar aunque vamos llorando y lloramos porque sabemos que defraudamos a nuestro Padre y pedimos perdón y pedimos, sabiendo que no lo merecemos, ser lavados de nuestros pecados y otra oportunidad y lo entregamos todo con la pasión del que conoce la misericordia de Dios. Hay unos a los que incentivaron con algún premio, "ven mi amor, toma tu ministerio, ven toca la batería ó el bajo, o canta en el grupo". Y en todos esos casos debemos tener la certeza que Dios esta frente a nosotros diciendonos: "ven, ven con Papá, quiero salvarte, quiero redimirte, quiero darte la vida eterna y secar tus lagrimas y que nunca más estés sólo ni te sientas desamparado ni abandonado, quiero darte todo mi amor de padre, hijo mio".

Porque nuestro Padre que es Dios y nuestro Hermano que es Jesús, lo único que quieren es que caminemos a sus brazos, a los brazos de quienes te quiere más que nadie, que te dió un nombre, un destino y que cuidara de tí hasta que puedas defenderte por tí mismo porque estas destinado a defender su nombre y salvar a sus otros hijos, esos que son menores que tú y que algún día tendrán que aprender a caminar.

2 comentan sobre el oficio:

  1. Me gusta mucho esta página. Soy venezolana. Creo que lo más bello que Dios nos regala es nuestra espiritualidad. Te invito a compartirla. Estás invitada a mi blog,bendiciones
    CarmenZ

    ResponderEliminar
  2. Gracias a Dios x estas palabras..llegan justo a tiempo.

    ResponderEliminar

Muchas gracias por tus palabras, que Dios te bendiga y te conceda 3 veces más de lo que alberga tu corazón!!!

 

Aprendiendo
el oficio de ser mamá..
© 2012 | Designed by Cheap Hair Accessories

Thanks to: Sovast Extensions Wholesale, Sovast Accessories Wholesale and Sovast Hair